El heno es el alimento básico y más importante de su dieta. Por ello, siempre debería estar a disposición de nuestras cobayas en su alojamiento. Se suele comprar en bolsas pequeñas, o si tuviéramos la posibilidad de contactar con algún granjero local nos lo vendería en balas.

Deberá ser de buena calidad y oler a fresco. Incluirá varias plantas silvestres. Rechazaremos cualquier heno mohoso o que huela a húmedo.

Las plantas silvestres, igual que con la mayoría de los alimentos, nunca deberían ser suministrados en grandes cantidades. Cuando las plantas silvestres empiecen a estar disponibles en primavera, deberemos empezar a suministrarlas poco a poco y reducir la cantidad de plantas invernales. De esta manera no habrá cambios bruscos en la dieta y reduciremos las posibilidades de que las cobayas padezcan dolores estomacales.