A las cobayas les encanta tener un lugar donde sentirse protegidas, ya sea una jaula, un parque cercado, o una conejera. Estas madrigueras tienen forma de refugios o casitas. Les encantará entrar y salir de ellas. Hay que tener en cuenta el tamaño de nuestras cobayas respecto con el de la casita, ya que en algunas puede que vayan muy justas.