Debido a como está construido su sistema digestivo, las cobayas están constantemente haciendo la digestión. Esto se debe a que no tienen un tracto intestinal como tal, sino que los alimentos nuevos van empujando a los antiguos dentro de su organismo.

Eso significa que están comiendo y bebiendo con mucha frecuencia, y si en algún momento les faltase agua o comida esto les puede ocasionar problemas de salud graves. Es más si en algún momento dejan de comer o de beber por un tiempo prolongado o más alto de lo normal, llévala corriendo al veterinario porque eso puede ser signo de enfermedad.

Por tanto, además de un dispensador de comida es indispensable disponer de un bebedero o dispensador de agua en el recinto.