Como roedores que son, nuestras cobayas tienen el instinto de esconderse y recorrer o escarbar pasadizos y túneles. Aunque en la vivienda pueden vivir sin escavar, es posible que si están alojadas en una conejera en exterior se puedan escapar por un túnel construido por ellas mismas. Debemos tener cuidado en este aspecto, ya no solo porque se pudieran perder, sino porque serían presa fácil de gatos y perros vecinos.

Si les incorporamos un o unos túneles o tubos en su alojamiento, ellas serán muy felices entrando y saliendo constantemente por ellos.