Las bolsas de transporte para cobayas permiten la correcta circulación del aire, un sistema de bloqueo no roible, y sobretodo que no se sobrecalienten. Las cobayas llevan muy mal los cambios de temperatura bruscos. Un golpe de calor dentro de la bolsa, o un choque demasiado frío al salir podría ser letal para ellas. Además son animales bastante propensos a resfriarse, así que una vez las saquemos de la bolsa de transporte, pondremos especial cuidado en que no sea un choque de frío para ellas.

Un arnés para cobayas también nos puede ir bien, si vamos a pasearlas por un entorno natural controlado.